Ir al contenido principal

Cambios

Pensé en mis 40 como la entrada al sosiego, la calma. Ha llegado como un torrente de novedades, vivencias, retos, alegrías. Pospongo mis 40 planeados a los 60 años. Entonces será.

Mis 40 vienen con nueva editorial, nuevo libro, nueva familia, nueva residencia. Felicidad renovada. Intensidad a su máxima efervescencia.

Pospongo mis Caligrafías unos meses. Me pongo a escribir una nueva novela.

Por eso el cambio de color. Volveremos al rojo antes de que termine el año. Ya verán.

Comentarios

Anónimo dijo…
Wooowww; cuántos cambios Antonieta, y por lo que puedo ver, todo para BIEN; Cuánto gusto saberte tan feliz. :D
Un afectuoso abrazo!
Eidania
Anónimo dijo…
A veces las cosas sales perfectas, a pedir de boca, sin que se les pueda pedir nada mas, lo que permite que te llenes de alegría, de energía positiva, de sonrisas, de abrazos, de luz, de motivación, y pues a disfrutar de todo ello Antonieta.
Saludos nuevamente,
Eidania :D
Muy :D

Ya iré platicando del nuevo proyecto de novela.

¡Saludos!

Entradas más populares de este blog

Capomo

Alicia, la novia de mi hermano Martín , me invitó a montar. A pelo. Sin silla de montar. Yo era niña. Tenía quizá 10 años. Anduvimos por el monte, lleno de brizna seca, con el sol muy bajo y naranja. En el silencio montaraz, ella me cantaba "La flor de capomo", ¿la conoces?, me preguntó. Le dije que no, entonces me la cantó en mayo. Este es uno de los momentos más memorables en mi niñez. Tiempo después, en una fiesta en el campo donde había música en vivo, mi padre quiso complacerme con una canción. "La flor de capomo", pedí, y mi padre sonrió extrañado y orgulloso a la vez. Desde entonces, para él esa es mi canción. Sí, esa es mi canción. Nunca he visto una flor de capomo. Queda poca gente que la ha visto. La flor de capomo crece en los ríos. Y ahora el río yaqui y mayo ya están secos, por lo que la flor de capomo es ya casi mítica. La raíz es muy extensa y con muchos tentáculos. Es como un estropajo estirable que se clava muy superficialmente en la tierra. El t...

Álguienes

Hay días así. En que la vida ermitaña de una aparece con todas sus luces cercanas, acompañantes. Alguien presenta su libro. Alguien presenta a quien lo presenta. Esa alguien está feliz. Alguien más se muestra feliz de su francés perfecto. Alguien me presume sus kilos de más. Alguien me habla de dulces y deleites. Alguien y otro alguien y otro se citan esta noche alrededor de mi tequila, a la distancia y charlan. Alguien alarga su brazo y me habla del camino a Santiago, su paso humano. Alguien duerme en su habitación rosa, abrazada de su oso de peluche y me dice Te quiero, mami , cuando la tapo. Alguien dice que me extraña. Alguien dice que me quiere. Alguien dice que debo pagar impuestos. Alguien levanta sus orejas cuando digo su nombre y lame mi mano cuando lo acaricio. Alguien cuida de mis puertas. Que nadie que me dañe entre. Y soy yo, yo, yo, quien responde a uno y otro. Quien abre las puertas. Quien escribe, quien siente, quien piensa.