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Iván Figueroa leyendo A ras de vuelo

Con él podía dialogar de lenguaje, poesía, grilla cultural, sueños, proyectos. Escurridizo, como quien esto escribe; no dado a las tertulias ni a la vida social entre escritores, como quien esto escribe; nos encontrábamos aquí y allá, ambos en la faena: él haciendo diligentemente lo que le tocaba hacer, y yo cumpliendo con mi parte lo mejor posible.

Nos hemos leído. Nos hemos comentado. Pero este domingo, casi de madrugada, arrebujada con la compu en las piernas y un café al lado, he recibido la alegría de este comentario sobre A ras de vuelo, que Iván subió a su blog.


Comentarios

Cuando leo el comentario de tu amigo Iván, que de que sabe, sabe, recordé que yo había sentido al leerte que eras "rulfiana" y lo dije con el atrevimiento de la confianza y como lector aficionado, y mira que parece que también percibió aires de Pedro Páramo a ras de vuelo.
Un abrazo y te deseamos que los nuevos horizontes te lleven a sorpresas gratas!
Sí lo recuerdo perfecto, Coyote. Y me llamó la atención cuando Iván me hizo el comentario antes de escribir esto.
Qué alegría encontrarte aquí, las palabras de ambos. Y tus buenos deseos.

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