Mi madre tenía dos actas de nacimiento. En una nacía en el 42 y en otra, en el 43. Aunque ella prefería el 43, me gusta pensar que este día hubiera cumplido 70 años. Me gusta pensar cómo lo hubiéramos festejado. Me gusta imaginar cómo arreglaría su cabello, cómo se vestiría a esta edad. Me gusta pensar que ella hubiera llegado a los 70, y a estos rumbos vitales, ónticos y geográficos en los que ando ahora.
Comentarios
Lamento mucho lo de tu padre. Es muy reciente. Y sí, uno nunca se acostumbra y la ausencia se va transformando con el tiempo, nos va creando huecos nuevos y fortalezas nuevas también.
Un abrazo, Blanca.