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Aquí está

Es la primera vez que trabajo así una novela: por partes separadas. Aunque la trabaje como un tejido a tres hilos, voy combinando y tensando desde un principio la trama de colores.

Ahora tengo las partes, una más desarrollada, otra avanzada y una apenas incipiente y un poco a ciegas.

Y he llegado a ese punto en que ya no puedo avanzar; necesito empezar a jugar con el tramado de colores. Pero había un gran obstáculo: me hacía falta un libro de Elías Trabulse, Ciencia y religión en el siglo XVII. 

Y no les contaré cómo, pero aquí lo tengo. Baste decir que él se ha encargado de que esté aquí. Bueno, no aquí, sino en el estudio (recuerden que tengo mi mesa de trabajo en la habitación). Ahí está: acomodado cuidadosamente en el librero, con un montoncito de fichas bibliográficas encima para tomar notas y una pluma.

La idea es, en las madrugadas, sentarse ahí, en el sillón cómodo, con mi termo de café, echarme una manta encima y leer y tomar notas, y dejar que ese tercer hilo empiece a moverse y a jugar en mi mente.




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