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La receta

Escribo un poco todos los días, sin esperanza y sin desesperación
Isak Dinesen

La mudanza de oficina ha traído sus regalos: además de la privacidad, el sol, los árboles, la amplitud, la luz.

También encontré entre mis papeles esta frase que alguna vez apunté, no sé de dónde, y que describe el espíritu con que cada día me siento a escribir.

Comentarios

A propósito, un texto de Guillermo Villanueva:
CONSEJO A UN JOVEN POETA
El poema que escribas por la mañana,
publícalo en la tarde.
Lee poco, escribe mucho,
y ten cuidado,
no te vayan a fracturar el espíritu.
Además, a veces es bueno, no temas;
imagínate como escritor.

Hasta la próxima!
Yo digo que hay que ser como un animalito que se sienta todos los días a pastar en el escritorio. Sin pensar. Sin esperar la gran obra. Sólo escribir. Un oficio como bordar. Meter la aguja en tal punto, sacarla en éste. Luego el artesano va encontrando técnicas para hacer lo más limpio y económico el bordado. Con los menos nudos posibles. Así me siento. Es malo ir con muchas ambiciones a la escritura. Hay que aceptar que uno sólo es capaz de escribir lo que puede. Gracias, Coyote :-)

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