26.6.05

Cartografías

E imagino ese día, en que una persona sola se colocó frente al horizonte, levantó su dedo y dibujó en el aire las líneas divisorias:
Yo te nombro mío.
Yo te nombro ajeno.
Yo te nombro patria.
Yo te nombro extranjero.
Yo te nombro amor.
Yo te nombro enemigo.

Y atestiguo cuando llega esa tormenta de arena, y vuelve a borrar las líneas divisorias, y uno agradece el caos y se adentra en él, se arremolina, se deja llevar e invadimos la patria y damos la sangre por lo ajeno; y nos ponemos el nombre extranjero y deshonramos el propio; y uno deja de ser quien es.

Hasta que alguien apunta con el sol frente a los ojos, como la lámpara de un verdugo, y nos obliga nuevamente a levantar el dedo y dibujar las líneas divisorias.

Y uno desea de nuevo la tormenta, para olvidar las fronteras y ser sólo remolino, un puño de arena abierto en la entraña del caos.

24.6.05

Dolor

Tengo mis técnicas para manejar el dolor. Cuando de repente me encuentra a la intemperie, como si lloviera sobre un coche convertible, enseguida me cubre una capota que me protege y aísla. Es un blindaje que me hace sobrevivir con un confortable estoicismo.

Otras veces, esa capota no aparece por más botones que intente accionar. Entonces no queda otra opción más que ésta: escribir.

El dolor que me ha agarrado con fuerza en mi interior, sale entonces, como la piedra enlodada de la profunda oscuridad de una mina. La pongo sobre la mesa. Y una vez afuera, la pulo hasta que se convierte en una extraña piedra, extraña a mí, extraña a eso que se llamaba dolor y que ahora es sólo palabra.

23.6.05

Úsese fácilmente

Los objetos que tienen alguna muesca, indican por dónde deben ser tomados, manipulados, movidos, usados.

La vida va dejando también en nosotros muescas, que los demás detectan fácilmente, para tomarnos, manipularnos, movernos, usarnos...

21.6.05

A fuerza

A veces creo que no soy tan fuerte como piensan.

A veces siento que soy más fuerte de lo que quisiera.