24.10.15

Mariana: 20



Mariana me dio permiso de usar esta fotografía, y me pidió: sólo no seas cursi al escribir de mí.
Ella siempre ha sido esa persona que habla directo, que tiene claras las cosas, que no se presta a arrumacos. Aguda, con una mirada volcada hacia lo que sucede fuera de ella; pero al mismo tiempo despeñada hacia dentro, atravesando cada una de las capas que la configuran y que son tan difíciles de ver, descifrar, separar.
Ella escribió junto a esta fotografía la frase de John Steinbeck: "I was born lost and take no pleasure in being found".
Huidiza, frontal, extrovertida, hermética, explosiva, reflexiva, aguda, vulnerable, bella, tan bella que no podía explicarme de dónde había llegado.
Y sí, nació perdida en una familia que nunca se encontró. Y nació con perfecto sentido de la ubicación y se abrió camino obedeciendo su propio llamado. No encuentra placer en ser encontrada, en ser invadida, en ser suplantada. Ella siempre rige su mente, su vida, sus emociones, sus ideas.
Por eso le he heredado lo mejor que puedo darle: mundo. Y en él anda. Sin querer ser aprehendida, encontrada. Y así, ya ha sumado 20 años.
Y rompo mi promesa y soy cursi: la amo con la maravilla y sorpresa e intensidad de toda primera vez.

*Fotografía de Patricio Solórzano

19.10.15

Ceci: 4

Hace cuatro años Cecilia nació. Su padre acariciaba mi cabeza y conversaba conmigo, mientras la cortina nos separaba del escalpelo. Y una vez que ese telón cayó, su padre no ha soltado su mano. Ha encontrado para ella los juguetes más extraños y bellos; le ha descubierto libros que abren voces (que, incluso, abren todas sus voces); le ha entregado la llave para la parte divertida de los museos; le ha mostrado el mar, el desierto, el bosque, los volcanes, los ancestros, sus otras lenguas, la ciudad a la que ella aterrizó suavemente en un globo desde el desierto; la ha contagiado de su amor a los peces y del esmero contenido en una pecera; le ha contado un cuento cada noche; le ha rezado el ángel de la guarda cuando ella lo pide, aunque él no crea en nada que no esté contenido en nuestra urdimbre de músculos y huesos; ha coloreado desde princesas a dinosaurios cuando ella ha puesto colores en sus manos; ha cuidado sus mocos, ha intentado desenredar su pelo, ha tratado de combinar su ropa; ha untado nutela a su pan, le ha pelado manzanas; le ha cantado canciones exasperantes para probar su paciencia, le ha puesto música sublime; ha hecho siestas con ella; le ha dicho No, le ha dicho , le ha dicho que la ama, se lo ha demostrado cada día. Y aunque Cecilia haya estado en mi vientre, hoy no quiero saborear ese día en que ella calló su llanto recién nacido cuando escuchó mi voz. Hoy quiero saborear que Jaime me hizo madre de nuevo. Y que en él, Cecilia tiene a un padre. Añado: a un gran padre.


13.10.15

Edvard Munch/Consolation, 1894.

Hand-coloured drypoint and etching. 211 x 318 mm