31.10.07

Presentando...


RN. El proyecto. Desvelos, jaladas de pelos, aprendizajes, ganas de terminar ya, de descansar ya.

30.10.07

Una prueba más de la inutilidad de la literatura

  • Batería muerta, escritora no sabe qué hacer
  • Escritora quiere hacerse la muy acá e intenta abrir cofre
  • Cofre no se abre, porque escritora en 5 años nunca lo ha abierto y no sabe cómo hacerlo
  • Escritora que es hermana de alguien en el mundo, llama al hermano: ¿Cómo se abre el cofre?
  • Hermano que sabe que hermana escritora es capaz de eso y más, responde
    (capaz de eso y más = de preguntar esas cosas, de no saber abrir el cofre y largo etecé)
  • Escritora abre exitosamente el cofre y hace lo que mira hacer a su gasolinero
  • Gasolinero suele limpiar terminales y luego las golpea, escritora procede
  • Carro maldito no arranca, Mariana tiene ganas de volver a decir: en lugar de escribir deberías...
  • Escritora no quiere estresarse, dinero en mano para taxi
  • Hermano aconsejado por esposa compasiva finalmente ayuda
  • Ana sí se atreve a decirlo: Es que usted pura escribidera

28.10.07

Margarita Oropeza en España

Sí, con Almuzara. FELICIDADES, MAGUI.

Querida Margarita

Hoy estuve en tu estudio. No estabas. Vi dónde te sientas a escribir. Tu computadora, tu teclado, tus libros alrededor, tu música escoltando el proceso que parece interrumpido. Siento bochorno y morbo a la vez.

Ya vi la portada de tu novela recién publicada. Perdona. Pero estuve ahí porque me hizo pasar tu marido. Junto a nosotros está tu nieto, mi hija. Estamos regresando de la fiesta de cumpleaños de Mariana. Kevin le muestra a ella las fotos de Paco. Las fotos de su papá.

La primera vez que dejé a Mariana al cuidado de alguien que no éramos ni su padre ni yo, fue porque quería acompañarte en el funeral de Paco. Kevin todavía no nacía. Estaba en el vientre menudo de su madre. Y ni siquiera lo sospechábamos.

Ahora escuché que Kevin le hablara a Mariana de su padre, y a ella se le humedecieran los ojos. Me pareció entonces que una enorme montaña se levantó y rompió el tiempo.

Mira cómo son las cosas. Así como tantas veces hablamos del dolor irreversible de una madre al perder a su hijo, así como te entendía que desde entonces las reglas del mundo se hubieran roto para ti, ahora veo a esos niños de 11 y 12 años hablar de la muerte con paz, con sensibilidad, con la madurez que les puede permitir su corta edad.

No has deseado más cosa en la vida que Kevin crezca feliz. Ahí lo tienes. Mientras veníamos a tu casa en el carro, escuchamos la radio a todo volumen, grupos de chavitos, ya sabes: División minúscula, Panda. Canté con ellos. Son niños felices.

Y yo estoy feliz también. Aquí en tu estudio, por primera vez. Aquí con la portada colorida de tu novela. Acompañada por los niños. Sí, incluido Paco.

Te doy ahora el abrazo que hubiera querido darte ahí.

26.10.07

Capomo

Alicia, la novia de mi hermano Martín, me invitó a montar. A pelo. Sin silla de montar. Yo era niña. Tenía quizá 10 años. Anduvimos por el monte, lleno de brizna seca, con el sol muy bajo y naranja. En el silencio montaraz, ella me cantaba "La flor de capomo", ¿la conoces?, me preguntó. Le dije que no, entonces me la cantó en mayo.

Este es uno de los momentos más memorables en mi niñez.

Tiempo después, en una fiesta en el campo donde había música en vivo, mi padre quiso complacerme con una canción. "La flor de capomo", pedí, y mi padre sonrió extrañado y orgulloso a la vez. Desde entonces, para él esa es mi canción. Sí, esa es mi canción.

Nunca he visto una flor de capomo.

Queda poca gente que la ha visto. La flor de capomo crece en los ríos. Y ahora el río yaqui y mayo ya están secos, por lo que la flor de capomo es ya casi mítica.

La raíz es muy extensa y con muchos tentáculos. Es como un estropajo estirable que se clava muy superficialmente en la tierra. El tallo de la flor es larguísimo y ésta sale por encima de la superficie del río, como un nenúfar de blanco con tonos azulados o violáceos. La maraña extendible de la raíz le permite a la flor estirarse por encima del agua cuando el río crece.

De esto me he enterado recientemente. Pero hice mío ese mecanismo para mantenerse enraizada y a la vez salir a flote. Qué bien hizo mi padre en dedicarme la Flor de capomo.

25.10.07

M A R I A N A bis


Como en cada cumpleaños, le envié flores a Mariana. Pedí entre todas una orquídea. Yo desde niña tengo una flor. Quisiera que ella tuviera una flor.


"Una orquídea no es exactamente una planta: es un ser que domina el lugar donde
se encuentra".

Esa es mi Mariana.


Y sin saber ella por qué pedí una orquídea, le ha dicho a todos: "Mami me envió flores, en el centro está una orquídea". Hay rosas, hay azáleas, pero ella destacó la orquídea y le tomó esta foto.



Las orquídeas, "existen en una dimensión un poco distinta de la nuestra,
donde basta la conciencia de la perfección (...) y nos ha sido dado
contemplarlos para intuir esa felicidad".

*Las citas son de El lenguaje de las orquídeas de Adriana González Mateos (Tusquets, 2007).
La foto es de Mariana.

M A R I A N A


Irrumpes desde mi mismo origen
hermana de existencia
que te decantas en el embudo del tiempo donde soy
madre tuya


Pasando el umbral de tus 12

¡Feliz Cumple!

24.10.07

Se solicita


Persona o persono

especialista en literatura japonesa

(especialmente tankas)



Favor de enviar:

links, citas, bibliografía, comentarios, preguntas, sugerencias.




23.10.07

RN

Hay un proyecto. Le llamo la RN.

Me tiene desveladísima desde hace meses. Aprendiendo mucho. A veces me divierte. Otras, me aterra, me frustra, me encabrona, me gusta, me esperanza.

Me tiene con el colon inflamado. Con un secreto en mi conciencia. Con la complicidad de algunas personas que me han ayudado a cuadrarlo, que me han enseñado durante el desarrollo, y que incluso me envian desde remotas tierras un librito italiano donde se explican los entresijos y secretos para que la RN pueda llegar a feliz término.

Soy una hormiga pensando mover una zucarera completa. De grano en grano. Es una joda. Pero la hormiga no piensa en la joda. Piensa sólo en un grano de azúcar. Hasta tener esa azucarera entera en su hormiguero.

22.10.07

Taller encarbonado

Y cambiamos la sede del taller: los encarbonados pasó la prueba. Cervezas oscuras en una terraza al aire libre, cuando el sol empieza a meterse en este otoño hermosillense.

Había viento, fresco, buena charla con Letty y Alfonso y un muy buen texto de éste.

Alfonso con su silencio siempre nos ha sorprendido: permanece a través del tiempo en el taller, persistentemente; lleva textos (realmente buenos: mezcla géneros y recursos, terror e hilaridad, samurais y erotismo, lo absurdo y lo factible); y su lucidez suele resolvernos nuestras dudas más mundanas, usando categorías filosóficas: acto y potencia.

Hablamos de cine. De recursos cinematográficos que ayudan a la narrativa. Y regresé a mi casa con una película prestada por Alfonso de mi ídolo cinematográfico, Tarkovsky: Stalker (1979).

21.10.07

amor/odio

En julio participé en una mesa sobre literatura y nuevas tecnologías. El texto leído ahí fue publicado aquí, en Andante26, la revista del ISC.

Me doy cuenta que, como en todo, he sido amante y renegada de la blogósfera.

¿Otras evidencias?
http://www.ambit.org.es/?q=node/147
http://www.observatoriodigital.net/bol338.htm

20.10.07

Pagar con sangre

Una bolita. Un doctor. La suerte que hay seguro popular. La suerte que Ana se cuida. Exámenes. Estudios. Doctores. Sí, una bolita.
–Doña, me van a operar –me anuncia con el mismo tono que cuando me dice: le llegó el bill de la luz.

Más estudios. Fechas programadas. Y preguntas mías: ¿quién la cuidará? Su única hija vive fuera, el hijo mayor apenas se sostiene en pie por el cristal que consume, el hijo menor nunca ha trabajado ni quiso seguir estudiando la secundaria y no suele levantarse de un sillón donde ve la tele todo el día (ahora la ve en Nogales, porque vive allá con unos amigos). ¿Quién la cuidará?

Le digo que puede convalecer en casa. Que pediré permiso para cuidarla. Ana se ríe como diciendo: qué ocurrencia. Yo soy SU patrona. Pero ella no sabe que es MI Ana. Nunca se lo he dicho. Nunca he podido decirle el cariño que le tengo, lo importante que es para mí. Nos hablamos de usted. Nos hablamos con educación. Nos contamos cosas muy personales. Pero siempre de usted. Siempre sin involucrarnos sentimentalmente una con la otra. Mis preguntas: ¿por qué?

Un día me dice que la cuidará su hermana Loli. Yo la conozco. Viene a mi casa. Llegó a trabajar aquí cuando Ana se iba en semana de pascua a trabajar a Kino. Loli tuvo un novio que fue llamado el hombre de la casa. Cuando se caía la persiana Ana me avisaba: ¿Le llamo al hombre de la casa? Cuando se inundaba la alfombra porque el agua se había trasminado por la lluvia, ¿le llamo al hombre de la casa? Y el hombre de la casa llegaba con sus máquinas, sus herramientas y lo solucionaba todo. Cuando terminaron Loli y Abraham lo extrañamos más Ana y yo que Loli misma.

Ana me dice que necesita sangre para la operación y nadie puede darle: menganito es alcohólico, sutanito es drogadicto, menganita es diabética, sutanita está anémica. No se preocupe, Ana, le digo. Yo le consigo. Pienso en nombres y nadie aparece. Ana es MI Ana.
–¿Me consiguió la sangre, doña?
–Yo le daré, Ana.

Y Ana se ríe como diciendo qué ocurrencia y luego me pregunta: ¿Usted? ¿Por qué?
Pero yo no puedo decirle: Porque es MI Ana, porque la quiero, porque es importante para mí. Sólo le respondo: Porque sí, porque estoy sana, y porque puedo, y porque quiero, porque sí.

El 28 de noviembre operan a Ana. El 10 de noviembre debo donar mi sangre.

19.10.07

Se busca diccionario

Ya he contado la relación que tiene mi metabolismo existencial con mi casa.

Sé qué significan las ganas de ordenar o las ganas de deshacerme de cosas.
Sé qué quiere decir cuando quiero embellecerla.
Sé qué sentido tiene el que quiera cambiar los colores y la decoración.
Sé por qué a veces me da por arreglar la cocina, o mi recámara o la de Mariana, o el baño, o el estudio, o la sala, o el vestidor, o el patio, o el jardín...

¿Pero qué demonios significará que tenga deseos de deshacerme de muros?

18.10.07

Las 2 y sereno


"Corregir galeras" era un término soñado, románticamente soñado, como para algunas mujeres lo es "casarse de blanco".

Corregir galeras. Yo quería un día corregir mis galeras.

Por eso no me importa terminar de revisar la maqueta de Llama a las 2 am del jueves.

He vuelto a entrar al texto, escucharlo respirar en cada verso, en cada ritmo. Y he disfrutado la composición de Jaime Soler: limpia, sobria, cálida, amorosa de la letra. De esa letra.

P.D. Y gracias, Javo, que me has prestado tus ojos ajenos para detectar errores.

17.10.07

Primera llamada, primera...


Feliz llamada de Ruth Darnell, mi editora: Hay fecha para presentar Duelo de noche en el D.F. Y no se empalma con la operación que le harán a Ana.

Ah, porque operarán a Ana, pero esa, esa es otra historia.

16.10.07

Proyecto marciano

Me gusta hacer proyectos.

Escribirlos y jugar con las minúsculas y mayúsculas de la letra palatino.

Organizar todo por días, por pasos.

Encontrarme el respaldo a mi trabajo (reseñas, críticas, publicaciones) perfectamente ordenado en el archivo.

Contarle a Mariana esos proyectos. Mirar sus ojos atentos y orgullosos.

Pero siento lo extraño que ha de ser todo, cuando las amigas de la ronda de Mariana le preguntan: ¿Qué es eso? Y sé que Mariana también se siente extraña cuando dice: Un proyecto de mi mamá.

A Mariana le gusta mucho ver un programa donde la familia es marciana y convive con terrícolas. ¿Así se sentirá ella? Yo a veces sí.

15.10.07

15 de octubre

Cumpleaños de Teresa de Ávila, la santa.

Canonización de la filósofa Edith Stein.

Aniversario de la partida de mi madre, 16 años ya y no se remedia.

Fecha del colofón de la edición de Llama (libros del Umbral).

14.10.07

Cualquier parecido con la realidad...

Si no se disfrutara estar ahí, esto ya hubiera muerto. Si no nos hubiéramos hecho amigos, no valdría la pena un domingo leyéndonos y cafeceando.

Somos cuatro. Quedamos cuatro. Parece. Es hora de cambiar de sede: nos mudaremos a Los Encarbonados. Sí, parece.

13.10.07

Punto

He llegado a ese punto al que llega todo novelista: el miedo a que la torre construida se derrumbe, el miedo de que la estructura pierda el equilibrio, el miedo a que el lector no sea llevado al punto al que creía sería llevado.

Es entonces cuando vuelvo a mis apuntes, a mi escaleta, a mis tarjetas con la información histórica, aeronáutica, agraria; en entonces cuando vuelvo a tomar a mis personajes y los miro en un panorama de 360°.

Es entonces cuando empiezo a temer más. Porque he llegado a ese punto en el que siento que tengo muchas barajas en la mano, y que a partir de aquí cada carta echada es clave.

He llegado a ese punto en el que se prueba al novelista: parar, desanimarse, dormir, o continuar.

He llegado a ese punto de, a pesar de todo, continuar.

12.10.07

Preguntas sobre el "todo eso"

La que responde a estas preguntas, quisiera aliviarse de este cansancio que la tumba a las 11 pm, la hora en que antes estaba concentradísima entre palabras, teclado y luz de pantalla.

La que se pierde en estas preguntas se cuestiona si le alcanzará la vida para escribir todo eso, para pensar todo eso, para leer todo eso, para vivir todo eso.

Todo eso que quiere escribir, conocer, pensar, leer, vivir.

11.10.07

Y Doris se enteró

Y Doris llegó a su casa en taxi, vestida con una vieja falda y una chamarra desteñida. En su brazo llevaba un ramo de flores y una tarjeta.

"Me he ganado todos los premios que hay en Europa, todos esos malditos premios, que estoy muy contenta de haber ganado", dijo Doris a los reporteros que esperaban a que regresara a casa.

Hasta este momento...

Lessing aún no sabe que obtuvo el premio. Su representante, Jonathan Clowes, manifestó que la escritora había salido a hacer compras y la academia indicó que aún no ha podido contactarla.

Me gusta pensar que Doris va al mercado de siempre. Como siempre se fija en los precios, los compara. Devuelve 1 pieza de fruta por cada 5 que elige, pensando que con eso se ahorrará algo.

Sin saber que en unos días más tendrá que pensar en qué chingado vestido se pondrá para recibir el premio.

Los regresos de Doris


Todo es autobiográfico, y así debe ser, pero nada lo es.

D.L.


Tengo una irremediable empatía por la gente que viene de vuelta de todo.

No me gusta defender posturas porque todas caben en el mundo y en mi mente.

Me gusta cuando la gente no cree en eso ni en lo otro.
Me gusta la gente con sentido común.
Por eso me da gusto que le hayan dado el Nobel de Literatura a Doris Lessing (Persia, 1919), una escritora de regreso del comunismo, del feminismo, aún preocupada por eso que llaman Tercer Mundo, y que dice una frase como esta:

"Ya no creo en esos sueños perfectos y maravillosos. (...) Simplemente me dedico a sentarme y ver cómo pasa la vida. ¿Qué más podemos hacer?".

(El Premio Príncipe de Asturias se ha convertido en un premio menos politizado que el Nobel; me alegra que en el 2001 se lo hayan otorgado a la Lessing).

10.10.07

El lenguaje de la intuición

No es verdad. No estoy lista para la relectura de El lenguaje de las orquídeas.
Dejaré pasar unos días.

Ahora que fui a Cajeme, me metí a esa librería que envidiamos en Hermosillo. Y compré algunos libros: Y por último, el cuervo, de Italo Calvino; unos ensayos críticos sobre poesía de Seamus Heaney, 1984 (para reponerla porque desapareció de mi murokami) y Sylvie de Gérard de Nerval.

Tomé esta noveleta de Nerval (1808-1855) por pequeñita, por bella, por europea, porque Umberto Eco dice que es "uno de los libros más bellos jamás escritos", y porque Marcel Proust declaró en alguna ocasión que la lectura de este libro lo había dejado trastornado.

Ayer por la tarde, mientras me cortaban el cabello, empecé a leer Sylvie. Y me detuve mucho tiempo en este fragmento:

"Vivíamos entonces en una época extraña, como la que suelen
seguir a las revoluciones o a las decadencias de los grandes reinos. (...) era una mezcla
de actividad, vacilación y pereza; de utopías brillantes, aspiraciones filosóficas o religiosas, vagos entusiasmos, mezclados con ciertos instintos de renacimiento ... ".
Me gusta la conciencia de la época que han tenido algunos escritores y artistas. Releo cada uno de los sustantivos y adjetivos, y me maravillo de la forma en que el lenguaje de Nerval podía abrigar sus intuiciones. Cierro el libro y pienso que me gustaría que mi siguiente novela (chin, ya empiezo a pensar en ella) tuviera algo de esta intuición de la época.

9.10.07

Coincidencias

Manuel me recomendó El lenguaje de las orquídeas (Tusquets) de Adriana González Mateos. Me dijo que en algo le recordó a Duelo de noche.

Al poco tiempo, me invitaron a presentarla en la Feria del Libro Hermosillo 2007 y me la hicieron llegar.


Ya di la primera lectura. He disfrutado una muy buena novela. Estoy lista para la relectura.

8.10.07

Las historias de regreso


1.
Mi padre contó con su voz pausada sobre el accidente
a los nietos y a las hijas. No hubo parte, no hubo investigación. Sí un acta de defunción que yo leí cuando era adolescente. ¿De dónde salió, entonces? ¿Y de dónde salió la fuerza de mi padre, para envolver a mi hermano en una sábana y viajar más de una hora con él en el carro, abrazándolo, para detener el cuerpo ya sin gobierno?


2.
Quiero volar, le dije a mi hermano Juan,
dime cuándo puedo venir. Parecía haberle propuesto el juego que más le gusta, por la forma en que sonrió: ¿Quieres que te lleve hacia el mar? Quiero que me lleves a volar al valle, a las siembras, quiero saber lo que se siente fumigar. “Sí, y te llevaré al mar, para que veas dónde acaba la tierra” (lo confirmo: un fumigador no se desprende de la tierra cuando vuela).

3.
La Meri me cuenta que su padre, mi bisabuelo Juan, es el que nos heredó el amor por los libros
. Él era el encargado de administrar el agua de un dren que atravesaba los campos del valle del yaqui, donde empezaban a asentarse los nuevos centros de población. Tenía que recorrer esos kilómetros, de punta a rabo, para ver si a alguien le faltaba agua, si era necesario comprar más. El bisabuelo Juan hacía el recorrido en un caballo blanco, y mientras el caballo trotaba, él leía: un periódico, un libro, lo que fuera.

6.10.07

On the road

Laptop en mochila.
Música indie.
Mi libreta de rayas marrón.
Mi bolígrafo marrón.
Las historias revoloteando en la cabeza.
El color del monte cuando inicia otoño.
Los aviones bajo el hangar.
El olor del veneno.
La cerveza y las pláticas en tono golpeado de los hombres del campo.
Todo eso me llama a la carretera.

5.10.07

Empujoncitos fet a Mèxic


El festival Fet a Mèxic está a todo lo que da en Barcelona, y al mismo tiempo, a unos cuantos kilómetros de ahí, Sitges vive su festival de cine, este año dedicado al terror.
Esta foto corresponde a La Central, una de las librerías que participan en el Festival a con una sala dedicada a literatura mexicana actual. Manuel encontró ahí, en la mesa principal mi novela Duelo de noche (Almuzara, 2006). No hubo necesidad de darle un empujoncito. Estaba bien puesta.
Por cierto, en el programa de hoy, Ana Colchero leerá Misa fronteriza de Luis Humberto Crosthwaite en el Ateneu Barcelonès y también fragmentos de Cocaína, manual de usuario de mi hermano de editorial Julián Herbert.

4.10.07

Según los chismes...

Dicen que si hacen click aquí podrán escuchar la mesa de lectura que tendremos en Radio Sonora hoy a las 4 pm: Raúl Acevedo Savín, Julio Ernesto Tánori, Iván Camarena y yo.

Dicen que si van a Letras como a eso de las 6:30 pm, les tocará la presentación del libro de Carmen Letty.

Dicen, quién sabe.

3.10.07

Tanto por vivir, tanto


Perrolobo se pone al tanto del taller. Quién ha sido, quién sigue.


Aquí informo que Luna de agua mañana presenta su libro, sí 6:30 pm, en letras...


Perrolobo me pone al tanto.

Ya tomó sus primeras clases. Hay una asignatura que une literatura y cine.

Ya tienen piso. En el Barrio Chino, cerca de Catedral.


Suspiro. Tengo recuerdos vivos de ese rincón, una conversación con un catalán: "No espere encontrar buena cocina en una región dedicada a trabajar y hacer dinero", me dijo.


Mañana perrolobo va al Festival Fet a Mexic.

Si ves mi novela muy arrinconadita, dale un empujoncito más adelantito, le digo.

2.10.07

Alguien me enseñó a no olvidar

Me habló de La noche de Tlatelolco, un libro de Elena Poniatowska. Me habló de él en secreto, "porque las paredes oyen" y "el gobierno mató y torturó a estos jóvenes por oponerse y hablar mal de él".

El corazón me brincaba.

Por eso cuando vi en una librería el título, quise comprarlo. Y ella me apoyó. Lo apreté contra mi pecho para que nadie viera la portada de soldados en altocontraste.

Lo leí y me parecía que en cualquier momento la sangre pegajosa que quedó en la plaza se colaría por debajo de la puerta de mi habitación. Mi insomnio daba paso a pesadillas, donde jóvenes con miradas deshabitadas por la succión del terror me detenían el paso, muertos en el suelo, tirados como sacos de una harina con gorgojos.

Era una niña de 12 años.

No me pregunté entonces, como ahora lo hago, por qué mi madre sabía de esos libros y de otros, si sólo estudió la primaria.

Pero sé que ella me enseñó a no olvidar.

1.10.07

Mudanza

El corazón ya no es la entraña del sentimiento.

Este mundo moderno lo ha cambiado al colon.

Porque el sentimiento ya no sólo es amor o desamor, nostalgia o apego.

Sino estrés, histeria, carga y recarga.

Así, de hoy en adelante querré con todo mi colon.

Así, de hoy en adelante quedaré una que otra vez con mi colon roto.