No sé si la oración hubiera sido hindú, islámica, cabalística u ortodoxa hubiera dado mejor resultado. El caso es que fue wica y por más bonita que sonaba, el resultado fue desastroso: 1. Ramírez Heredia nos dejó plantados a sus becarios sin decir “agua no va”. 2. El hotel estaba enclavado en un cerro que generaba un punto de atracción energético un poco estorboso (hubo depresiones crónicas durante los tres días, dolores de cabeza, fallas en la cobertura de los celulares). 3. Para bajar a las habitaciones teníamos que recorrer cuatro niveles de escaleras de piedra (ah, el elevador no funcionaba; y aunque hubiera funcionado, había tantos apagones de luz, que la mente se disparaba al imaginarnos pillados adentro del ascensor en pleno apagón... Les juro que a esas alturas nuestra imaginación no tenía ocurrencias eróticas). 4. Para ir a los talleres debíamos bajar en teleférico y recorrer escaleras y escaleras de piedra por la hacienda del Gobernador Ruiz Massieu. 5. Estábamos fuera de...
Lo que ando incubando