2.5.13

Cosas que se extrañan

Creo que extraño el taller. Contar con un grupo de compañeros para que lean lo que voy escribiendo y me den referentes sobre mis palabras: errores, aciertos, lugares comunes, omisiones, debilidades, fortalezas. Amigos con quienes no sentirme sola en este peregrinaje a oscuras que es la escritura. Colegas que me presten sus ojos para ver desde otra mirada y conciencia mi prosa.
Extraño a Javo y su perenne escepticismo y sus referencias constantes a Vargas Llosa
Extraño a Letty con su sentido de unidad y visión profunda, para terminar siempre sus sugerencias con un: sí, pues.
Extraño a Joso con su parsimonia y esas lecturas con el otro lado del cerebro (no sé cuál, pero siempre era otro).
Extraño a Alfonso, con su agudeza, honestidad, y el gran poder que tenía para desarmar soberbias, orgullos, apegos, querencias.
Extraño a Manuel con su lectura madura, respetuosa, de largas andaduras por estas faenas.
Extraño a Aurora, la arquitecta y miembro adoptada, buena lectora y carisma que animaba al grupo.
Les podría hablar entonces de las tres líneas narrativas, de mis miedos, de mis dificultades, de las luces que creo ir encontrando a ciegas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también los extraño! y mucho! :) Leti

María Antonieta Mendívil dijo...

¿Te invito? :D
¡Abrazos!

Manuel dijo...

Gracias, Marian, te mando un abrazo, que comparto con el resto de los protagonistas.

María Antonieta Mendívil dijo...

Un abrazo, Manuel, me dio muchísimo gusto verte, verlos, recordar viejos tiempos y ver que en nuestras vidas también hay nuevos tiempos.