18.6.09

Línea de muerte

El verano. Me he puesto el verano como límite para terminar la novela. No tengo que madrugar a las 5 am para llevar a mi hija al colegio y estar en mi oficina. Mariana mañana termina su año escolar. Ya puedo desvelarme escribiendo como antes de mi quebranto de salud. O ya puedo madrugar para escribir en el silencio, con la cafeína corriendo por mis vasos sanguíneos.

Así que fui a mi cuenta de zoho a barrer bien mi manuscrito, a tirar lo sobrante, lo obsoleto y quedarme con lo que quiero conservar, trabajar.

Fui a mi carpeta de la novela y revisé notas, capítulos sólidos, capítulos en revisión.

Sobre mi escritorio tengo una impresión completa de lo que persiste.

En mi mente tengo la ebullición de esas vidas, esos pilotos, la negrura de sus miedos.

En mis dedos tengo mi miedo, mi propio miedo.

¿Por qué a veces escribir aterra tanto...?

4 comentarios:

coyote dijo...

Debe ser la adrenalina antes de la competencia.

Anónimo dijo...

Hola Marian!
Puede ser positivo sentir miedo para una escritora como Vos, debido a que “es una fuente de creatividad; también puede resultar excitante, igual que el riesgo.
Depende de a qué tengas miedo y cuánto.
Aunqye decí Roosevelt que “¡A lo único que hay que tenerle miedo es al miedo mismo!
No es malo tener miedo, es normal, es un rasgo de la condición humana, pero también es el enemigo más poderoso de la razón.
El miedo nubla la razón y es el más peligroso de los sentimientos colectivos. Es la emoción más fácil de estimular. Es un juego de niños hacerlo. Incluso es más fácil hacer a la gente sentir miedo que odio.
Pero, por eso te comparto -de nuevo- estás líneas:
"No te dejes vencer por el (miedo y el ) desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Walt Whitman.
Saludos hasta Sonora
fred alvarez

María Antonieta Mendívil dijo...

Aunque aquí no hay competencia. Ni premio.

Me da gusto verte de nuevo, Coyote :D

Un abrazo grande.

María Antonieta Mendívil dijo...

¡Hola, Fred! Qué gusto verte de nuevo por aquí. Justo hoy vi un programa de National Geographic donde estudiaban el cerebro de Sting mientras compone. Y Sting comentaba que le aterra -y sufre- ante la página en blanco, que preferiría arrojarse por un despeñadero. Lo entendí bien, pero ¿qué es lo que nos mantiene ahí -escribiendo, componiendo-? creo que es parte de lo que dices. Para mí también escribir es inevitable. Y el terror es uno de los tantos elementos inevitables de la necesidad mayor: necesito escribir. La necesidad -el deseo- siempre será más fuerte que el miedo... eso está comprobado. :D Mañana madrugaré a enfrentarme con ese miedo. Ya les contaré.