11.8.09

No hay nada como esto

-trabajar en pijamas con una compu (mi compu) más rápida
-avanzar un 65% en mis faenas con letra palatino en 12 puntos justificada
-después de decirle bona nit a su voz amodorrada y su risa nocturna con 2 horas de diferencia
-después de acostar a mi hija con todo el ritual de tequieros
-después de un caballito de tequila
-y de sentir el cansancio hormigueando por mi espina dorsal

No hay nada como irse a la cama cansada y contenta por lo trabajado. Herencias de mi padre.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, es de verdad verdad gratificante el trabajo ... pero lo más importante es que en estas pocas líneas incluiste a quienes creo yo, las dos personas mas importantes y es una bendición tenerlos presentes... los "te quieros", y las "herencias de mi padre"... BIEN por ello.

María Antonieta Mendívil dijo...

No sólo es bendición tenerlos presentes, sino tenerlos en mi vida. Son dos seres humanos extraordinarios mi padre y mi hija.

Gracias por pasar por aquí, Anónimo.

Margarita dijo...

Hola y requetehola. Nomevasacrer que hice un blog de aquí del google. Pa'estar más fácil con todo el mundo. Años sin verte, te quello muxo y un día de éstos platicamos.
Me encantó este posto porque habla de que eres feliz, querida.

María Antonieta Mendívil dijo...

¡Ah, qué bueno! Así seremos vecinas y estaremos "más cerquitas". Sí, Magui, tengo muchas ganas de verte. Así que luego cocinaré para ti en casa, ¿te parece? Sólo déjame salir de estos trabajos extras. Ya sabes, la workaholic que soy -por herencia de mi padre :D - se tiene que desafanar de los excesos.

coyote dijo...

Alguna ocasión te expresé mi opinión de que eras adicta al trabajo. Ahora que hablas de herencias, afino mi comentario y veo que tienes disciplina y amor por lo que haces. Hasta luego "hormiguita del desierto".

María Antonieta Mendívil dijo...

Soy como un "mochomo", entonces :D Me da gusto verte por estos rumbos, Coyote, a pesar de tus viajes y trabajo.