22.8.09

Ortografía compulsiva

Desde hace más de un mes he dedicado casi toda mi jornada laboral a corregir textos. Intercambiar la v por la b, y la b por la v, la c por la s o la z, la y por la ll y viceversa, poner y quitar acentos, comas, puntos. Los punto y coma nadie los usa, así que más bien parece un capricho excéntrico distribuirlos entre la sintaxis, una mala costumbre en desuso.

Por eso me he sentido acompañada, parte de una extraña estirpe y comprendida cuando leí esta nota.

Ese frenesí que siento al corregir lo encuentro neurótico y, claro, patológico. Junto a la ira por faltas graves y pequeñas de ortografía, viene un placer al corregir, un placer casi sádico, debo reconocer. Las teclas del delete, del suprime, las flechitas para desandar el camino y volver a empezar sin error alguno son como pellizcones a todos esos malhadados que dejan en el mundo su basura gramatical y ortográfica. ¿Pero qué se creen?

Esa compulsión por corregir y corregir me lleva casi a más allá de los confines de la pantalla y de la página y me traspasa hacia territorios de revistas que están en mi escritorio, periódicos, etiquetas de mis cosméticos, de mi compu, de mi ropa...

Agradezco el tener esta vía para sublimar mis impulsos sádicos. Si no, no sé qué sería de la gente que todavía me quiere.

6 comentarios:

coyote dijo...

Ahora que lo dices ya había notado algo de carga extra en ese asunto de "sin faltas de ortografía", casi casi como "faltas a la moral" que ameritan ser corregidas, no vaya a cundir el ejemplo. En serio, me pregunto qué tanta carga emotiva puede contener el término FALTAS, cuando de corregir los escritos infantiles y me atrevo a suponer que, en lo sucesivo, eviten escribir para no correr el riesgo de "pecar". El punto es que creo que debe haber otra manera de corregir y que mucho ayudaría referirse al asunto con otro nombre. Recuerdo las palabras de J:J: Arreola en una edición de la FIL: "por último, quiero dar un mensaje a los maestros: dejen de enseñar gramática; cultiven el gusto por la lectura, que así se aprende mejor a escribir".
Como puedes ver, hoy divago. Es que no puedo dormir.

María Antonieta Mendívil dijo...

No divagas. No. Lo sé. Yo con los niños no me meto, aunque sí creo que antes se enseñaba mejor la ortografía. Pero campañas políticas o campañas de trasnacionales o grandes empresas nacionales con errores ortográficos... o periodistas que no sepan escribir... Hay manera de corregir: atendiendo los subrayados del word. Si es que tiene la razón :D

coyote dijo...

Si, también creo que antes se desarrollaba un sentido ortográfico más atinado. He llegado a suponer que mucho tienen que ver los métodos de enseñanza de la lecto-escritura, que han sido importados como si de moda se tratara. Cada idioma tiene una estructura propia, con marcadas diferencias, por ej. inglés, alemán, hebreo, español, etc. y por tanto requiere cada uno de un método acorde que no puede trsplantarse a estructuras distintas. Caso especial es el lenguaje universal de las matemáticas.
Efectivamente, causa comezón ver tremendos errores en la pantalla chica y en medios impresos o anuncios oficiales (a veces dependen de la secretaría de cultura).
Hay casos muy pintorescos: estetica unixes, seven de birria, mole de hoya, se proive anunsiar...
En lo personal ha sido damático: perder un año escolar por no poder entregar documentación completa; y es que una y otra vez en mi certificado de secundaria escribían Guizar en vez de Huizar, y como era federal, en esos tiempos cada trámite hasta México y duraba meses. Claro que es un asunto importante.

María Antonieta Mendívil dijo...

Me haces recordar un letrero en el camino de Hermosillo a Kino sobre la importancia de abrocharse el cinturón. El aviso gubernamental dice: No usarlo, puede costarle la vida.

Vaya que una coma causa la diferencia entre la vida y la muerte. Como una h o g el devenir académico de un niño que luego será conocido como "coyote" :D

coyote dijo...

Tal vez ya conozcas el siguiente texto:"Un francés tenía un puerco y la madre del francés era el padre del puerco también".
Si no lo conocías, diviértete un poquito en corregirlo para que tenga otro sentido coherente. Faltan dos comas.

María Antonieta Mendívil dijo...

No, no lo conocía :D Lo intentaré a una hora más fresca (ahora es media noche), si es que venzo la tentación de resolverlo ya. ¡Gracias, Coyote!