22.12.09

Hacia el 2010

Este año fue del equilibrio. Y el equilibrio cuesta. Absorbe la energía, la atención. Tanto, que dejé debiendo a mucha gente querida.



El 2010 será un año justo. Recibiré. Me permitiré recibir. Pagaré. Consumiré. Ahorraré. Ordenaré. Y todo para dar de nuevo. Darme de nuevo.

Será un año de más silencios internos y menos hacia los otros.

El 2010 también será un año para Caligrafías, mi poemario. Será un año de leer mucho. Será un año de disciplinarme. Será un año de no deberle a nadie. Ni a mí misma.

El 2010 será un año de despojos, para conservar lo esencial. Así en la vida, así en la poesía.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy/enmedio del mar de clicks
navegué un poco, un mucho, no lo sé
su lineas que atrapan
escribe sobre lo que yo he querido-me dijo-
escribir
nunca he podido
tener. No he tenido
la suerte infinita de dominar a esa jocosa,
risueña, maldita escarceadora, bendición de escribir.
Reciba mis saludos.

Hernan Rod Luna
(finalmente todo un anónimo)

María Antonieta Mendívil dijo...

Bienvenido a este nido, en el que encuentran hospedaje algunos que me prestan sus palabras, o toman las mías. Es importante para mí, especialmente cuando le abro la puerta a un 2010. Bienvenido, otra vez.

Anónimo dijo...

Hola Marian!
Buen 2010!, para ti y tu hija.
Y pues la mala noticia. Ya te habrás enterado el 1 de enero murió en su casa de Monreal la cantante y compositora Lhasa de Sela. Ten+oa apenas 37 años.
Me acorde de Vos cuando escuchaste a Lhasa regresando de Alamos. ¿Recuerdas?
Asi es la vida.
Un abrazo
FA

María Antonieta Mendívil dijo...

Hola, Fred, qué triste noticia. ¡No la conocía! Estuve fuera de la ciudad, en una playa totalmente desconectada del mundo. Ayer apenas pasé la mirada por las noticias: muertos y más muertos en ajustes de cuentas.

De Lhasa, nada. Ayer me di cuenta que su música fue lo último que escuché aquí en mi oficina.

Iré a las noticias. Su música estaba dando un giro, acababa de salir su nuevo álbum. Estaba explorando, buscando... como siempre lo hizo.

Un abrazo, Fred. Y que tengas feliz año y que la buena música, honesta, diferente, nunca nos abandone.