2.7.12

Nos robaron

Lo que pudo ser la primavera mexicana.
La ilusión de que la participación cívica de la gente podía hacer más que el perverso esfuerzo de una televisora.
Y lo que es peor: la memoria en nuestro imaginario de una transición democrática ejemplar a la cual volver; el idiotismo acomodaticio de Fox nos robó hasta esa nostalgia; la sonrisa sospechosa de Calderón anoche y su pésimo sexenio nos confirmaron que han dado la espalda a la consolidación de una democracia que ellos mantuvieron anémica en estos 12 años, a propósito, se nota.

¿Cómo será un país gobernado por un presidente creado a cincel, bisturí y guión telenovelero por una televisora? ¿Cómo podremos abatir ese abismo hoy más visible, no sólo entre clases sociales y económicas, sino entre la educación crítica y participativa de un movimiento como #YoSoy132 y el de los ciudadanos alfabetizados por Televisa?

¿Qué pasará con una oposición que no es tal, representada por el PAN, a todas luces pactada con el PRI en esta elección? ¿Qué pasará con la izquierda despojada y ultrajada en estas elecciones?

Lo único que tengo claro es que hoy más que nunca es decisiva la participación de un movimiento ciudadano como el de Javier Sicilia, o el de #YoSoy132 y el de todos los mexicanos que hoy amanecimos tristes, avergonzados, temerosos del futuro, pero todavía esperanzados; incluso esperanzados en que al contar todas las boletas, los mensajes apresurados de ayer anunciando y respaldando una victoria de Peña Nieto, sean parte de una pesadilla escampada.

2 comentarios:

BlancheWorld dijo...

Y la pesadilla se cumplió al día siguiente Ma. Antonieta, y los dias posteriores. COmo dijo el Ing. Cardenas Solorzano en una ocasion: “Éste no es el México que la mayoría de los mexicanos queremos y éste no es ni puede ser el destino fatal de nuestra patria”...

María Antonieta Mendívil dijo...

Ojalá todavía pueda ser posible algo. Por lo menos, que los legisladores tengan la dignidad y la honra de modificar las leyes para que el IFE no sea esa institución cínica, convenientemente maniatada para dar legitimidad a las elecciones.
Un abrazo.