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Tardía


Hemos quitado uno de los barrotes de la cuna, y ahora Cecilia tiene una cama. O una semi-cama. Seguramente un poco tarde, pero es nuestra pequeña. Una pequeña con hábitos extraños, como despertar a las 3 am para carcajearse hasta volverse a dormir. La cama no le ha quitado la costumbre: sigue riendo, pero es bueno saber que no se baja de la cama para ir a asaltarnos a sus padres a punta de risas.
Ahora que es niña grande, también le leemos su cuento nocturno. Y duerme sin problemas después de suspirar complacida con cada historia y los besos de papá y mamá.


Comentarios

Anónimo dijo…
Mientras sus padres no lo consideren tarde es perfecto, nadie mejor que ustedes conocen a la pequeña.
Bien por la niña grande! :D

Un abrazo!

Eidania
Este fin de semana me he dado cuenta de la desventaja: esa pilluela llega a las 7 am a despertarnos. Bueno... Despertar temprano es bonito. Y ser despertados por ella, más. Veamoslo así. Un abrazo!

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