"Inicia mi adolescencia", nos anunciaste. Y sí, aquí estás con toda ella: con sus preguntas, titubeos, con su riada sin presa alguna, con su belleza latiendo, sus risas incontenibles y sus lágrimas igual de irrefrenables. Llega con una letra bella y desprolija a la vez, con vocaciones más claras. Otro tono de voz, otro tono ante la vida. Más vulnerable quizá, pero más decidida a caminar. Más silenciosa e interna, y más vociferante en sus formas. Me emociona observarte, redescubrirte, tomar tu mano y decir: calma, no hay prisa; calma, nadie fuera de ti te enuncia y determina; calma, calma, hay tanto por descubrir, hay tanto tiempo por delante, tanto aprendizaje en el itinerario, tantos hallazgos y tesoros, aun aquellos disfrazados de ceniza o putrefacción. Calma. Que en tu corazón nadie hable más que tú. Que ante el espejo no hable nadie más que el amor con el que te creamos y trajimos al mundo. Que tu voz interior solo se hable a sí misma con la ternura y admiración con la...
Comentarios
Hay gente que nos preocupan -y otros se ocupan-, por los demás.
No hacerlo, sería vivir encerrados y llenos de egoísmo.
Estamos para ayudarnos unos a los otros.
Mmm, creo que no va por ahí lo tuyo (por las comillas), pero escribo sólo para que sepas que estoy al pendiete de tu Blog
Un abrazo escritora.
Fred Alvarez
Gracias, Fred, me gusta mucho verte siempre por aquí. Y por tu blog también.