25.10.11

Mariana


En estos días su nacimiento me regresa nítido: las emociones primerizas, su llanto potente, sus ojos abiertos y escudriñadores, el cuerpo leve, su olor.

Han pasado 16 años.

Y cualquier presagio que haya tenido sobre ella ha florecido como un huerto vivo, extendido: Mariana es una jovencita fuerte, vital, divertida, irreverente, con miles de instrumentos en sus manos para sobrevivir en este mundo, aguda, con un mundo propio que mantiene a salvo de todos. Incluso de mí. Y lo celebro. Celebro su conciencia, su riqueza interna, su capacidad de autoprotección, su caminar determinada y sin miedos.

Así como celebro un año más del prodigio de tenerla por hija.

Foto: Mariana Mendívil

4 comentarios:

sylvíssima dijo...

y caminar con tacones! dios Mariana con tacones! y yo que no salgo de mis Kangaroo.

María Antonieta Mendívil dijo...

1.72 de estatura, más tacones, ¡pierdo total autoridad! (menos mal no hemos acabado en crocs... ¡me niego!).

sylvíssima dijo...

Lamento informarte, y sé que con ello nuestra amistad está en juego, que yo sí uso crocs, unos especialmente raros pero bonitos, casi femeninitos. Pero fuera de ello sigo siendo buena persona, lo juro.

1.72 dios-de-mi-vi-da, hace como 20 centímetros que no la veo y mira con lo que nos sale!

María Antonieta Mendívil dijo...

No sabes cuánto desearía unos crocs en esta fase de mi vida. No importa si son femeninos, femeninitos u ordinarios.

Pero tengo un apego malsano a mis pantuflas. Y recientemente a unos tenis "de metedera", sin talón.

:S anti glamour :D