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La soga

Leo la noticia de una mujer que se suicidó ahorcándose. Antes no entendía estas decisiones, no alcanzaba a entender cómo podía sentirse alguien para tomar estas decisiones. Con el paso del tiempo, con la edad, se amplía mi rango emocional y de entendimiento. "Hombre soy. Nada humano me es ajeno", escribió Publio Terencio Africano.
En el libro El suicidio de Émile Durkheim menciona que el suicidio por ahorcamiento se da cuando el individuo se siente humillado, sobajado, despreciado por sí mismo o su entorno más allá de los límites aceptados.
¿Por qué esa mujer no se suicidó con un coctel de medicamentos? Hubiera sido lo más indoloro y fácil. Colgar una soga, colocársela en el cuello y dejarse caer al vacío es continuación de esa humillación, de ese desprecio que ya se vive. Es llevarlo al extremo para que no exista más. Para liberarse de él.
Es duro imaginarlo. Pero es más duro entenderlo.  

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