1.5.10

El que con Coyotes se junta

Hace semanas, mi buen lector Coyote me dijo que andaba con pocos ánimos de hablar y en cambio con un humor ácido. Algo así.

Bueno. Así me pasa. La vida transcurre demasiado rápido. Las vivencias se agolpan en el alma y uno debe decantarlas, discernirlas, cribarlas, acomodarlas, tomar de ellas su pulpa jugosa, disfrutarlas.

Podría entonces haber puesto cada día una recua de:
...
:-)
:-
:-S
:-O
...
¿?
¡!
#$%$%&
:-#
...
:-)

Sí, al final la sonrisa. Una que quiero contagiarles: así.

4 comentarios:

Dulce Carolina dijo...

Hola :), no cambiaria mis books por nada del mundo, son la onda. :) Animo todos a sonreir .

María Antonieta Mendívil dijo...

Luego sucede que justo la tecnología busca imitar aquello que ya hacemos: tocar, manipular con los dedos, hojear, sentir.

¿A qué viene emular lo imposible?

Saludos, Carolina :D Un gusto que te sigas asomando por aquí a pesar de los silencios.

Dulce Carolina dijo...

Sabes que ha pasado, me puse a explorar facebook y muchos bloggers han migrado hacia alla, entre las distraidas recopilaciones de información y en lo que sigo llenando la base de datos de esta compañia, he perdido algo de tiempo; pero regreso a mi blog :D y me dare la vuelta mas seguido por aqui :)


P.D Me senti intoxicada, sea o no, creo que facebook aniquila la creatividad y la personalidad...

María Antonieta Mendívil dijo...

Justo estos días he estado hablando con amigos sobre el asunto fb. Me niego a unirme. Y cada vez me repele más. Pero celebro la cercanía que favorece con gente que hace mucho no ves ni tendrás oportunidad de encontrarla de otro modo. Es el mundo de mi hija, me digo, no mío.