1.3.10

Regreso


Ya regresé. De la risa saltarina de un niño que me encuentra en la sala del aeropuerto. Del coleteo de un perro que ya me reconoce como de casa. De los brazos del durazno floreciendo por los ventanales al oriente y poniente. De los brazos de los que no regreso, de los que no me voy, de los que soy.

4 comentarios:

Dulce Carolina dijo...

¿Donde andabas María?

María Antonieta Mendívil dijo...

En las faldas del Ajusco, desde donde se ven el popocatepetl y el iztaccihuatl como si fueran dos montañas suspendidas en el aire con sus cumbres blancas.

Y en una casa rodeada de árboles de durazno.

Saludos, Carolina :D

Au dijo...

Perfecto. Por lo que leo estuvieron bien las vacaciones. Te mando un abrazo!

María Antonieta Mendívil dijo...

Un abrazo, Au :D Con mucho cariño para ti y Manu :D