19.9.08

Lucha cuerpo a cuerpo con cierto personaje


Ya terminó mi exceso de trabajo. Ahora tengo exceso de escritura.

He estado trabajando en la voz de Pedro, para el capítulo 2 de la II parte de la novela. Quería un narrador focalizado, como lo he usado, que diera pie a un indirecto libre en primera persona, para que poco a poco ese narrador se convirtiera en una primera persona.

Pero no me estaba resultando cómodo en Pedro. Lo intenté una y otra vez, variantes y lo único que logré fue un stock de hojas inservibles y llegar tan agotada a casa que no tenía ni ganas de cenar.
Hoy desde muy temprano emprendí la escritura y escribiendo de repente transité otro camino: opté por una narración en primera persona con una voz mental más que oral, que da pie a pequeñas narraciones dentro de su voz.

Todo esto lo comento con quien en lugar de complicarme me escucha y hace reír, y su respuesta me deja claro que debo reírme más de mí y no debo sufrir tanto por estas búsquedas. Se trata de este cartón de Forges que les comparto.
(A mí, además, me queda claro que escribiendo es la única manera de encontrar la respuesta.)

14 comentarios:

Berenoise dijo...

ya quiero leer esa novela!!

a proposito: me espejeé horrible en ese cartón!

SALUDOS Y QUE TODO SALGA BIEN!

María Antonieta Mendívil dijo...

pensé: no importa si le fallo al personaje si sé qué hacer con mi vida cotidiana.

gracias, berenoise :-)

coyote dijo...

Como que "se hace camino al andar".

María Antonieta Mendívil dijo...

sí, y sobre todo son los personajes quienes se empecinan en su propio andar, pero uno como autor debe dejarlos hablar, uno debe descubrirlos y ser obedientes a su voz.
:-)
¿cómo va la vida, coyote?

Berenoise dijo...

es requete bien cierto eso que apuntas. Los personajes uno los descubre y en un mundo onirico como lo es la creación literaria solamente nos queda dejarlos actuar; let it be, como en la vida misma.

Carmelo dijo...

No me cabe la menor duda que los personajes tienen vida propia, se revelan y escogen, a veces, caminos no sospechados. A veces pienso que el novelista, más que escribir debe escuchar...y anotar, claro.

Un abrazopo.

Melo

María Antonieta Mendívil dijo...

no sé cómo funciona, pero así es. con "duelo de noche" me pasó que el personaj de la hija se hizo mucho más duro delo que esperaba. y me dolía escribirlo, porque no podía entender cómo nada hablandaba su manera de verse a ella misma y a los demás. ahí por primera vez experimenté esto de "dejarlos ser", y por lo mismo, no ser autocomplacientes como autores.

María Antonieta Mendívil dijo...

sí, pero antres de dejarlos ser, tienen que ser. ¿en qué momento son? ahí sí creo que es tarea del autor crear esos personajes y perfilarlos minuciosamente para que entonces puedan caminar por sí solos. me has hecho pensar, carmelo, cómo nace un personaje en la mente del autor. y dónde está esa frontera entre ser de mano del autor y ser por sí mismos. cómo un personaje llega al autor también es algo en lo que el autor puede tener menos voluntad. de repente el personaje está ahí, dentro, pugnando un lugar en la historia. y viene con genes de lo que uno ha visto, vivido 8en uno y en otros).

Carmelo dijo...

Me encantan estas cosas: creo que la ficción es un revoltijo de vida propia, influencias, lenguaje y azar. En todo caso, escribir es existir en un tiempo presente en el que no sólo los personajes se descubren, sino que también uno, nuestro YO, se nos revela; si tenemos suerte lo hará con una fuerza que bien haríamos en llamar iluminación.

No es posible definir racionalmente el origen de un personaje, tal es mi convicción.

Te leo.

Melo.

María Antonieta Mendívil dijo...

...o más que revelarse uno mismo, encontrar que somos un poco cada personaje, que de alguna manera podemos sentir como ellos, reconocer emociones, por más oscuras que sean, dentro de nosotros.

Shaula dijo...

ya quiero leerte :)

María Antonieta Mendívil dijo...

¡y yo ya quiero verte!

y terminar la novela y mostrártela antes de que salga, para tener tu mirada aguda.

me pondré a trabajar, pero mientras, ojalá nos veamos el domingo, ¿no?

Anónimo dijo...

Saludos Marian.
Con cariño. Te extraño mucho.
Cynthia

María Antonieta Mendívil dijo...

tenme un poco de paciencia, cynthia :-) ando todavía con la cabeza sacudida (y el cuerpo, que resiente el estrés).
un abrazo, ya te responderé.