15.10.09

Mayoría

A los 18 años se les puede llamar mayor de edad, porque ya no dependen de uno, ya no están clavados en nuestro corazón o sienes como una rémora persistente.

A los 18 se van. Responden ante las leyes, tienes su propio ID. Pueden deambular por ahí, lejos de uno.

Hace 18 años ella murió. Y 18 años después sigue clavada en mi garganta, persiste su ausencia a donde voy. Por más que la llame y la necesite y la piense, sólo me sigue la rémora de los recuerdos que me salvan de la ausencia, pero me alejan cada vez más de ella.

A los 18 años de su muerte no hay ley que me explique por qué una madre muere a los 49 años antes de que su propia hija pueda ser madre; que me explique por qué 18 años después no se va, aquí sigue: el hueco. El hueco. El hueco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa aunsencia se queda... nunca se llena, cuando uno es hijo se dice: "no quiero que mis padres se vayan antes que yo, quiero que esten siempre conmigo"...y cuando se es madre se dice lo mismo... tal vez sea algo de egoísmo por el dolor de la pérdida; gracias a Dios aún me vive mi viejita hermosa... Estoy contigo Marian... Un abrazo; EIDANIA

María Antonieta Mendívil dijo...

A mi madre le tocó despedirse de un hijo. Por nada del mundo hubiera deseado que pasara nuevamente por algo así.
Gracias, Eidania :-)