27.10.09

Parte I, Capítulo I, página 1

Me reservo el 14. Desando mis pasos. Vuelvo al inicio. A reconocer esta historia. A reconocerme en esta historia. A sentir el flujo del inicio al fin, a flotar o tropezar con él. A ahogarme, a determe de un tronco salvador cuando la cauda me extravíe.

Negrita
Abrí la ventana de la madrugada. El frío se cribaba por los naranjos hasta mi mesa. Y dejé todo en silencio. Para escuchar las palabras, el sonido de cada palabra; para escuchar las oraciones hiladas y su música que trancurre entre vocales y consonantes.

Sentir el flujo de la escritura, el ritmo de la narración, mojarme en mi oficio.

6 comentarios:

Sylvíssima dijo...

jujuuuy

María Antonieta Mendívil dijo...

Luego te la hago leer, es una amenaza :D

Un abrazo.

Sylvíssima dijo...

amenaza aceptada

María Antonieta Mendívil dijo...

Ahí te voy :D

coyote dijo...

de madrugada... yo silbaba una tonadilla inventada...tal vez la hayas escuchado...desmadrugada.

María Antonieta Mendívil dijo...

:D gracias, don coyote, por venir a aullar a mi balcón :D